NIVEL de estimulación neuromuscular (NMS)

No existen fórmulas matemáticas para la determinación del nivel óptimo de la estimulación eléctrica. La intensidad debe ser tal de provocar el nivel de contracción deseado, pero sin molestia o incluso dolor para el paciente. Además no hay que olvidarse de que la cantidad de fibras musculares circunscritas depende no sólo de la intensidad aplicada sino principalmente de la posición de los electrodos. Con mucha asiduidad, para obtener una mayor contracción es suficiente desplazar pocos milímetros un electrodo.

La costumbre de llevar la electroestimulación a niveles máximos, a menudo por encima del umbral de dolor, es una práctica para llevar a cabo con suma cautela; la inocuidad de la electroestimulación a altos niveles todavía no ha encontrado un aval científico, y todavía no fueron estudiados suficientemente los eventuales efectos secundarios de daño muscular degenerativo, debido a la sobreestimulación.

No sabemos, substancialmente, si un elevado nivel di estimulación, al limite del umbral de tolerancia, pueda ser dañina para las fibras musculares o nerviosas. Normalmente, durante la sesión de potenciación, el paciente es instruido para incrementar la intensidad cada 3 o 4 contracciones; ello se vuelve casi indispensable, en consideración del progresivo cansancio de las fibras fásicas. Substancialmente se busca «reemplazar» el menor nivel de fuerza producido, a causa de la imposibilidad de excitación de algunas fibras cansadas, circunscribiendo otras fibras musculares, caracterizadas por un umbral de excitación más elevado.

¡ATENCION! Durante la electroestimulación inevitablemente también se produce un efecto analgésico, a través de la hipersecreción de endorfinas. El dolor que pudiera ser provocado por la electroestimulación, que en algunos casos podría constituir un umbral de salvaguardia, es atenuado por el efecto antiálgico de la misma electroestimulación. ¡El sentido común y la moderación siguen siendo la mejor guía!

Leave a reply